viernes, 23 de enero de 2009

MIRÓ Y LA SIMPLIFICACIÓN DE LA IMAGEN por Lorena Castro



Interior Holandés I es una de las obras más representativas de la época central en la creación de Joan Miró, producida en el año 1928, su dimensión es de 92 cm. largo de largo por 73 cm. de ancho , actualmente se encuentra en el museo de Arte Moderno en Nueva York [1]. El autor ya estaba apartado de las influencias fauvistas y cubistas, porque en 1925 él encuentra en su expresión un universo propio, es decir, la búsqueda de lo esencial en su pintura, en la cual fue depurando cada vez más su vocabulario expresivo.
¿Es entonces esta obra el resultado de un proceso de simplificación de los elementos?,
¿El autor tiende a reducir a los elementos esenciales tales como: la línea, el color y la composición?, ¿A partir de estos elementos construye un mundo propio en donde ningún objeto aparece como en la naturaleza?...
Al observar la obra (* véase figura 1) nos damos cuenta de que estamos ante una habitación de dudosa estructura tridimensional, en la que cada pared tiene un color distinto, aunque, se puede observar un indicio de perspectiva. Surge la figura de un personaje, aunque su cabeza simplificada al máximo, está rodeada de un halo blanco, un mechón de cabello en el lado izquierdo que parece rodear a una pequeña oreja, dentro del halo blanco hay un círculo rojo, el cual tiene al centro tres elementos, que por su posición se puede deducir que son los ojos, la nariz y la boca con unos pequeños dientes puntiagudos. Si dividimos en cuatro partes la obra como formando una cruz (*véase figura 1.1), encontramos en el primer cuadrante dentro del halo blanco una figura que bien hace alusión a un bigote, este personaje está al centro sujetando algo que representa un instrumento musical, su figura, las líneas inclinadas en el centro y las clavijas en la parte angosta asemejan una “ guitarra”, quizá lo más reconocible de toda la composición, este guitarrista se ve rodeado de una multitud de animalitos, plantas y pequeños objetos que parecen bailar con la melodía. En el segundo cuadrante se ubica una ventana abierta que deja ver un paisaje igual de alucinante que el interior de la habitación. La figura irregular que continúa a la cabeza pertenecería al cuerpo del personaje. Miró claramente reduce la forma habitual en que conocemos las cosas en la naturaleza, lográndolo con líneas que funcionan como elementos que unifican la variedad de objetos, todos estos en conjunto permiten expresar el sentimiento en este peculiar mundo que crea el pintor, con una imaginación entre genial e infantil.
La simplificación también se manifiesta en la gama de colores hasta llegar a utilizar casi exclusivamente los colores primarios, separados por el negro ó el blanco. Miró realizó un viaje a Holanda pocos años antes de que realizara esta obra[1] visitó el museo de Ámsterdam y se sintió especialmente atraído por los maestros holandeses del siglo XVII[2], podríamos entonces estar hablando de una reinterpretación hecha por el pintor sobre alguna obra de género del siglo anteriormente mencionado, por el contenido de la obra y el año en que el autor la pintó (*véase figura 1.2).

La simplificación de las figuras es extrema en comparación con una obra del siglo XVII, la de Joan Miró revela con claridad que se liberó totalmente de lo limitado de la pintura renacentista e imprimió su originalidad a esta pieza surrealista que logra con su tendencia a depurar la forma.
[1] Gasch, Sebastián, Joan Miró, Barcelona, 1993.
[2] Rodriguez, Anna M., Joan Miró, el arte a través del tiempo, Numen, 2000.





[1] Walter Erben, Joan Miró, Barcelona, NUMEN, 2003.

4 comentarios:

  1. Es interesante la comparación que hace con la pintura de los artistas holandeses del S. XVII, inmediatamente me vino a la mente Vermeer con sus imágenes de interiores en los que del lado derecho de la imagen siempre muestra una ventana, Miró deja de lado los elementos de luz y sombra que tanto le importaban a Vermeer para concentrarse en el color y la forma pero rescata los elementos esenciales de la composición dándoles vida con su mundo imaginario que tanto lo caracteriza en su demás obra.

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  2. la diferencia entre las dos pinturas es extrema...y en este ejemplo podemos darnos cuenta de como un artista aún recurriendo a otra obra puede imprimir su propio estilo, toma del pasado para hacer algo nuevo en el presente. (En su presente) y que por consiguiente dará nuevos motivos para alguien mas en el futuro.

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  3. cautiva la idea de lo distintas y distantes, pero a la vez tan parecidas que son estas obras. Es interesante la manera en que Miró recontextualiza una corriente artistica, como lo fueron los costumbristas holandeses. Y como a diferencia de los demas surrealistas, el se basa en hechos, en costumbres, en situaciones cotidianas.

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  4. La manera en la que desarrollaste el texto es muy buena, porque hablas de los detalles, del contexto histórico de esta obra y además haces una comparación de la misma con otros artistas.

    Me llama mucho la atención el hecho de que crea su propia técnica por decirlo de alguna manera, él muestra una escena de la vida la cual recrea de una manera peculiar sin hacerlo frío y artificial, dandole cierta escencia del ser. Esto lo digo por que el solo verla causa esa sensación.

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